¿Quién paga el maquillaje y peinado de las damas de honor?
- Karol Niño - Karol Planner

- hace 20 horas
- 3 Min. de lectura

Prepararte la mañana de tu boda con tus damas de honor es uno de los momentos más especiales del día. Risas, anécdotas, alguna lágrima de emoción y, por supuesto, copas de champán. Sin embargo, cuando llega el momento de hablar de presupuesto, surge una de las preguntas más comunes:
¿La novia debe pagar el maquillaje y peinado de sus damas de honor? Aquí te dejamos una guía clara, realista y llena de tips para tomar la mejor decisión.
No hay una sola regla (pero sí buenas prácticas)
La etiqueta de bodas no dicta una única respuesta. Todo depende del presupuesto, el tipo de boda y los acuerdos entre la novia y su cortejo. Según la maquilladora y estilista de novias Amanda Shackleton, muchas veces el gasto se divide o se ajusta según el contexto de la boda. Por ejemplo, en bodas destino, es común que la novia cubra un porcentaje, ya que las damas de honor ya invierten en vuelos y hospedaje. Pero esto no es una regla.
Opción 1: La novia paga el maquillaje y peinado
Si el presupuesto lo permite, cubrir estos servicios es un gesto hermoso de agradecimiento hacia tus amigas. Además, garantiza uniformidad en el look y tranquilidad la mañana del gran día.
Ideal si:
Tienes pocas damas de honor
Quieres consentirlas
Buscas una experiencia relajada y sin estrés


Opción 2: Cada dama de honor paga sus servicios
Es totalmente válido, sobre todo cuando el cortejo es grande. En este caso, lo más importante es la comunicación clara y con anticipación.
Tip clave: aunque no pagues los servicios, puedes apoyarlas coordinando estilistas, horarios y espacio en la suite nupcial.
Opción 3: Dividir el gasto Una alternativa muy común es compartir el costo:
La novia paga el maquillaje y las damas el peinado
O la novia aporta una cantidad fija como “crédito de belleza”
Esto permite apoyar sin desbordar el presupuesto y hace que todas se sientan consideradas.

Tips para ahorrar en maquillaje y peinado Si el presupuesto es una preocupación, hay varias alternativas que pueden ayudar a reducir costos sin sacrificar el resultado:
Sugerir salones locales de buena reputación o incluso el spa del hotel, que a veces ofrece paquetes especiales para bodas.
Contratar asistentes del estilista principal, ya que suelen tener tarifas más bajas pero mantienen la misma línea de trabajo.
Optar por servicios parciales, como solo peinado, dejando que cada dama complete el resto por su cuenta.
Si alguna dama tiene habilidad con el maquillaje o el cabello, puede ayudar al resto, haciendo que el momento sea aún más cercano y colaborativo.
Lo más importante Más allá de quién pague, arreglarse juntas la mañana de la boda debe ser una experiencia alegre, relajada y llena de conexión. Es un ritual entre amigas que marca el inicio de uno de los días más importantes de tu vida.
Esa mañana no se trata solo de pinceles y rizadores; se trata de risas, anécdotas, abrazos nerviosos y miradas cómplices frente al espejo. Es el momento en que todo empieza a sentirse real. Por eso, más que enfocarse únicamente en el presupuesto, vale la pena priorizar la armonía del grupo, la claridad en la comunicación y el respeto por las posibilidades de cada una.
¿Listos para comenzar a construir el día que siempre soñaron? Estoy aquí para hacerlo realidad.




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